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Libros Blancos de la Defensa

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¿Por qué es importante?

Los Libros Blancos de Defensa ofrecen una valiosa perspectiva sobre las políticas y doctrinas nacionales de defensa. Los países de las Américas han identificado la elaboración y el intercambio de Libros Blancos de Defensa como útil mecanismo de fomento de la confianza y de la seguridad para la promoción de la seguridad en el hemisferio. Algunos de sus beneficios son los siguientes:

Transparencia y Confianza: La preparación de un Libro Blanco de Defensa implica la colaboración entre civiles y militares. Este proceso transparente envía un mensaje claro del compromiso de los Estados para salvaguardar los valores e intereses de los ciudadanos. Además, fomenta la confianza y la transparencia en un campo tradicionalmente “cerrado”.

Objetivos Estratégicos: Los Libros Blancos ayudan a lograr los objetivos estratégicos del Estado. Su contenido puede mostrar criterios de desempeño mensurables, lo que permite una evaluación clara de las políticas y doctrinas de defensa.

Referencia para la Cooperación Regional: Los libros blancos proporcionan información crucial para abordar amenazas y desafíos. A través del análisis de estos documentos, los países pueden identificar áreas de cooperación regional en seguridad y defensa.

En resumen, los libros blancos de defensa son herramientas esenciales para comprender y fortalecer las políticas de seguridad y defensa de un país.

¿Qué hacemos?

Junta Interamericana de Defensa (JID), en el cumplimiento de su propósito de prestar a la OEA y a sus Estados Miembros servicios de asesoramiento técnico, consultivo y educativo sobre temas relacionados con asuntos militares y de defensa en el Hemisferio, tiene una tarea específica relacionada con la elaboración de estudios de doctrina y políticas de defensa nacional (Libros Blancos).

Los países de las Américas han identificado la elaboración y el intercambio de Libros Blancos de Defensa como útil mecanismo de fomento de la confianza y de la seguridad para la promoción de la seguridad en el Hemisferio.

Es importante señalar que en las Américas no existe un formato estándar establecido de común acuerdo para los Libros Blancos, lo que es quizá una consecuencia lógica de los diversos contextos históricos, geográficos, culturales, políticos y fiscales en que los países de las Américas definen los peligros para su seguridad y sus objetivos, capacidades y restricciones en materia de defensa.

Un Libro Blanco de Defensa es un documento de política clave en que se expone el concepto de defensa del Gobierno.  Se trata de un documento público en que se presenta el amplio marco de política estratégica para la planificación de la defensa, con una perspectiva de mediano plazo.  No se prevé que sea reelaborado cada uno o dos años, sino que brinde una perspectiva suficiente para la presupuestación y planificación plurianual.  Su diseño debe ser suficientemente flexible como para dar cabida a pequeños cambios del entorno de seguridad.  Normalmente se prepara un nuevo Libro Blanco cuando se producen cambios importantes en el entorno estratégico o las prioridades públicas varían sustancialmente.

Los Libros Blancos de Defensa se producen luego de amplias consultas dentro y fuera del Gobierno.  Esos documentos están destinados a reflejar un consenso de amplia base con respecto al papel que deben cumplir las fuerzas de defensa en el país, en el contexto de las prioridades nacionales y del marco jurídico y los recursos del país.

¿Cómo lo hacemos?

Los Libros Blancos de Defensa son una expresión fundamental de la política nacional.  El producto final es un enunciado de la política pública, y no simplemente de la política del Ministerio de Defensa o de las Fuerzas Armadas.  La política expresada en el Libro Blanco debe ser congruente con los propósitos, prioridades y objetivos del Gobierno, incluida la política exterior.  Evidentemente el Libro Blanco debe respetar también la Constitución y el marco legal del país.

Las cuestiones presupuestarias representan una parte esencial del debate de política interna.  El Libro Blanco debe abordar cuestiones referentes a recursos, ya que la disponibilidad de financiamiento para gastos de capital, operacionales y de personal determinará que las fuerzas de defensa estén o no en condiciones de cumplir los objetivos enunciados a su respecto.

Con respecto al contexto de política internacional, un Libro Blanco confirma las obligaciones y compromisos bilaterales, regionales y multilaterales del país.  También en este caso esas funciones suscitan consecuencias, en cuanto a recursos, que deben tenerse en cuenta en el proceso de planificación presupuestaria.

Lo anterior define un Proyecto País a partir de las condiciones, recursos y capacidades ya instaladas y reconocidas desde donde se proyectan, incorporando variables exógenas y endógenas, los escenarios de mayor probabilidad y la identificación de los factores priorizados conforme el resultado obtenido de las perspectivas sistematizadas provenientes de la participación de todos los actores considerados.

Para ello, se requiere una plataforma organizacional mínima que considera:

  • Un interlocutor con el respaldo de la autoridad presidencial que permita la coordinación interministerial en el país, considerando también la capacidad de convocatoria a los distintos actores políticos, sociales y económicos. Este será la contraparte ejecutiva de la JID.

La conformación de un grupo de trabajo que actúe como la contraparte operativa del equipo de la JID. Idealmente, este grupo nacional estaría conformado por personeros que tengan redes de influencia directa en los principales ministerios para asegurar la coordinación efectiva durante todo el proceso.

  • La consideración de un equipo asesor metodológico de la JID, cuya misión es diseñar, aplicar y sistematizar al trabajo a realizar durante todo el proceso.

Las etapas de elaboración se pueden sintetizar en las siguientes:

  1. Planificación e identificación de objetivos. Conformación de equipos de trabajo. Definición de presupuestos, logística y cronograma de trabajo.
  2. Constitución de las comisiones e inicio del trabajo de sistematización de información a través de un Taller de inicio. Desarrollo de un Taller de inducción metodológica para el equipo nacional. Programación de Talleres temáticos y definición de los actores a invitar.
  3. Desarrollo de Talleres.
  4. Redacción de borrador y proceso de verificación y aceptación del documento.
  5. Redacción final del texto.

¿Con quién lo hacemos?

La elaboración de un Libro Blanco representa un proceso de consultas orientadas por el Gobierno a los más altos niveles.  El Gobierno –el ejecutivo político electo– es la autoridad con competencia suprema para el establecimiento de orientaciones con respecto a la política nacional.  Es por lo tanto el Gobierno el que aporta la guía política a la elaboración del Libro Blanco y tamiza los intereses, exigencias y presiones de todos los interesados a los efectos de adoptar decisiones sobre su prioridad relativa en el contexto de los más amplios propósitos del Gobierno.

Las opiniones del público en general, de organizaciones no gubernamentales, de las empresas privadas, de las entidades académicas, de los grupos de estudio y de los asociados internacionales también revisten importancia a los efectos del proceso, y el Gobierno y el Ministerio de Defensa pueden tomar la iniciativa de hacer participar a esos grupos en diferentes etapas de elaboración del Libro Blanco.

El Ministro de Defensa cumple un papel cardinal en la elaboración de la concepción y el temario de defensa.

El Ministerio de Relaciones Exteriores es consultado continuamente a lo largo del proceso de elaboración del Libro Blanco, ya que la política de defensa debe ser compatible con los objetivos de política exterior del país, y servirles de respaldo.

Es esencial realizar consultas con los organismos centrales encargados del presupuesto y el gasto nacionales (por ejemplo la Oficina del Consejo Privado o el Ministerio de la Presidencia, el Ministerio de Finanzas, la Tesorería, etc.) para definir las restricciones de recursos en cuyo contexto deba llevarse a cabo la defensa nacional.

En general, los miembros del Parlamento o del Congreso cumplen un papel importante en la elaboración de los Libros Blancos.

 

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